- Venta clandestina de plantas epifitas agrava la situación, señala el Inecol AC
- Se ocupan para adornar los arcos florales durante festividades religiosas católicas
Por el nombre de tenchos conocemos a un grupo de plantas de la familia de las bromelias que se caracterizan por crecer en la copa de los árboles. A las plantas que crecen sobre otras plantas (principalmente sobre árboles) se les conoce como epifitas, y no son parásitas ya que no obtienen el agua ni los nutrientes de los tejidos vivos del árbol soporte. Las raíces de las epifitas sólo les sirven para sujetarse a los árboles pero no son absorbentes. Entonces, ¿de dónde obtienen el agua y los nutrientes que necesitan para vivir y crecer? ¡A través de sus hojas! La próxima vez que encuentres un tencho tirado (frecuentemente caen de la copa de los árboles) observa cómo sus hojas están cubiertas por una especie de polvo blanquecino: son las escamas a través de las cuales pueden absorber los recursos que necesitan. Otros ejemplos de plantas epifitas incluyen a la mayoría de las orquídeas, helechos y musgos. En el bosque mesófilo de montaña o bosque de niebla las orquídeas y las bromelias epifitas son particularmente diversas.
En México las plantas epifitas son aprovechadas ampliamente con fines tanto comerciales como de uso tradicional. En la región de los Altos de Chiapas por ejemplo el uso de bromelias epifitas con fines religiosos es una práctica antigua entre los pueblos indígenas. En el centro de Veracruz existe una gran demanda de tenchos o bromelias epifitas para la elaboración de arcos florales. Éstos son construidos para honrar a santos y a la virgen en festividades católicas y se cree que son de origen huasteco y totonaco. Ésta es una práctica antigua que se está volviendo cada vez más popular, con el consecuente incremento en la demanda de especímenes.
La reducción en la cobertura del bosque de niebla y la sobreexplotación de tenchos que viven en este ecosistema, sin un manejo apropiado, pone en riesgo la existencia de las poblaciones que aún quedan de estas plantas. Algunas especies de bromelias epifitas que se aprovechan comercialmente prácticamente han desaparecido en algunas regiones de México y Guatemala. Por ejemplo, en el ejido San Antonio Hidalgo (Municipio de Tlalnelhuayocan), hasta hace algunos años se realizaban caminatas a los sitios en donde se encontraban los tenchos que usan para sus arcos. En la actualidad los colectores deben desplazarse hacia otras sierras, a varias horas de camino, para encontrar las plantas que buscan porque en los sitios donde colectaban anteriormente ya no las encuentran. Nos parece fácil tomar de la naturaleza lo que nos place, sin reflexionar sobre la presión que ejercemos sobre ella. Cada día somos más, cada día hay menos bosques, es urgente organizarnos para conservar los recursos que quedan para poder seguirlos disfrutando.
Aunado a los usos tradicionales de los tenchos en el centro de Veracruz hay grupos de personas ajenas a los ejidos que extraen de forma ilegal cantidades enormes de tenchos para su venta en mercados y florerías, sin ningún beneficio para los dueños de los bosques, y realizando este saqueo sin ninguna medida de control para que las epifitas tengan posibilidad de recuperarse en el corto o mediano plazos.
El mantenimiento y recuperación de los bosques y los recursos que albergan depende en gran medida de las comunidades locales, y también de que el resto de nosotros seamos consumidores conscientes. Al comprar plantas silvestres provenientes del bosque de niebla, como los tenchos o las orquídeas, sin ningún aval de su procedencia legal, somos responsables del saqueo. Tanto peca el que mata la vaca…
Existe una oportunidad en los bosques para aprovechar responsablemente sus recursos
El diseño y promoción de un sistema de colecta apropiado en áreas donde aún existe un número importante de epifitas es una alternativa que puede contribuir a su conservación. El aprovechamiento de bromelias epifitas, con base en un programa de manejo, permitirá contribuir a la conservación del bosque y a la preservación de las tradiciones, así como a mantener una fuente adicional de ingresos para los habitantes de la región.
Para lograrlo desde el 2008 estamos realizando prácticas con los estudiantes de la telesecundaria “Juan Amos Comenio” en la comunidad de Rancho Viejo (Municipio de Tlalnelhuayocan), con la finalidad de fortalecer el conocimiento de los alumnos sobre los recursos naturales que hay en sus bosques y darles criterios y herramientas metodológicas para aprovecharlos sustentablemente. Los maestros, la dirección de la escuela y los estudiantes han mostrado un gran interés y disposición para continuar con el proyecto.* A partir de una de las salidas al campo uno de los estudiantes manifestó que su familia quería que se realizaran los estudios en su parcela de bosque para poder aprovechar las bromelias de forma legal. Además, estamos realizando los estudios necesarios para saber cuántas plantas se pueden cosechar asegurando el mantenimiento de las epifitas y vamos a construir viveros para propagarlas, y así reducir la presión sobre las poblaciones silvestres.
El uso regulado de las especies silvestres representa una oportunidad para su conservación y la del bosque que los alberga, fomenta también la preservación de las tradiciones locales, le da un valor agregado a la capacidad productiva de estos bosques y confirma la importancia del papel activo de los dueños en el manejo de un sistema que provee de servicios ambientales para la región.
No debemos contribuir al saqueo ilegal de plantas, su sobreexplotación empobrece a los ecosistemas y por lo tanto a nosotros mismos. Como decía uno de los fabulosos anuncios de Radio Más: Si usted compra una planta que otro robó, no cabe duda que la va a regar…
Tarin Toledo
INECOL AC
*Este proyecto forma parte de la instrumentación de iniciativas para el manejo sustentable de la microcuenca del río Pixquiac impulsadas por la ONG SENDAS AC, en las que participan el Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM y el Instituto de Ecología AC. http://sendas99.wordpress.com/quienes-somos/